Análisis Ganadero Semanal

Por Hermes R. Torra (del 16 al 20 de Enero de 2016)

Caen los precios de la invernada
Una mayor equidad en la reposición pudo apreciarse esta semana en la comercialización de haciendas de invernada. Solo se exceptuaron algunos conjuntos de gran calidad, numéricamente importantes y en algunos casos con plazos superiores a la media de los 30 días. En esta semana salieron muchos más lotes de haciendas provenientes de campos incendiados. En Liniers la operatoria continuó siendo tranquila. La exportación por su parte aprovechó dicha tranquilidad para mantener los ofrecimientos anteriores.


Al influjo de un mercado de gordo que no reacciona y se muestra muy tranquilo en su operatoria, los precios de la invernada caen y se acercan a una reposición más razonable. En una semana donde se amplió la oferta llegándose a comercializar unas 7.200 cabezas en remates realizados en Victorica, General Acha y Macachín, la demanda trató y tal cuál lo había hecho en el período anterior, de morigerar sus ofrecimientos. De tal forma la comercialización requirió de un mayor trabajo por parte de los martilleros tratando siempre de llegar a precios que dejarán medianamente satisfechos a los remitentes. Es que y si bien el precio del gordo se cayó y en forma abrupta, es el criador el primer eslabón de la cadena productiva y aquel que no tiene mayor defensa, la cuál siempre la deposita en las casas consignatarias que deben encontrar un equilibrio entre oferta y demanda. Es entonces que en vista de la situación actual y en un marco de mutua comprensión, las ventas pudieron considerarse aceptables. Por supuesto que toda regla tiene su excepción y en tal sentido debe destacarse que hubo lotes que por calidad, plazos y número más significativo de los respectivos lotes, se vendieron con mejores resultados. Igualmente la operatoria tuvo distintos matices de acuerdo a la composición de la demanda. Así y por citar un ejemplo, mientras en algunas subastas fueron más buscados los lotes de terneros mas pesados, en otras lo fueron los más livianos. En tanto en la venta de vaquillonas y terneras los precios se fueron acercando progresivamente a relaciones que aseguraran cierto margen de rentabilidad en vista de un negocio más corto en el tiempo. Las vacas, en sus distintas clasificaciones, también requirieron de un mayor trabajo para su colocación, aunque hubo algunos mejores resultados por las vacías para invernar. Finalmente en los machos de mayor peso la realización de los mismos pasó principalmente por el interés de los “feedloteros” y solo aisladamente por algún invernador tradicional. En el transcurso de esta semana y en las distintas ferias pudo apreciarse y en mayor medida que la semana anterior, haciendas provenientes de campos afectados por los incendios. Así fue factible apreciar la salida de novillos y novillitos que estaban en procesos de recría y que aún conservaban un buen estado de preparación pero que lamentablemente se quedaron “sin campo”.

En Liniers

Sin cambios en las condiciones de tranquilidad imperantes volvieron a realizarse los negocios en el mercado de Liniers. Si bien los índices marcaron una variación positiva los mismos tuvieron que ver con la excepcional hacienda que ingreso el día martes y cierta flexibilización de la demanda ante la misma. Luego y hasta el cierre el trabajo en la colocación volvió a ser una constante y los precios cayeron nuevamente. La entrada de la semana fue de 23.277 cabezas unas 2.000 menos que en el ciclo hebdomadario anterior con un aporte de solo 790 vacunos (anterior 1.564) remitidos desde nuestra provincia. El índice semanal sugerido para los arrendamientos rurales se situó en 25,642 pesos (anterior $ 25,266). Por su parte el promedio del novillo liviano de 431 a 460 kilos fue de 26,986 pesos (anterior $ 25,726) y el del novillito pesado de 391 a 400 kilos de 28,143 versus los 27,908 pesos del período anterior.

Exportación y Consumo

En la negociación de los novillos de exportación también tuvo su influencia el mercado de Liniers ya que en vista de su tranquilidad, las empresas frigoríficas no modificaron sus ofrecimientos. Así y en nuestra provincia una de las empresas frigoríficas ofrecía 51,50 pesos por novillos que en el gancho dieran hasta 150 kilos la media res; 51 pesos hasta 160 kilos y 50,50 pesos hasta 170 kilos “la media”, con pago a 30 días. Otro de los frigoríficos continuó con los 52 pesos pero por animales que dieran hasta 185 kilos “la media” con pago 7 y 14 días, de acuerdo a la cantidad de animales a la venta. Por su parte empresas frigoríficas de Buenos Aires pasaban entre 52,00 y 53,50 pesos siempre pro novillos de hasta 500/520 kilos con plazos de 7 a 30 días. En el consumo y en la comercialización en remates ferias y en Macachín en particular, se hizo sentir la baja de los precios aunque siempre los mismos estuvieron directamente relacionados con los que a diario se obtuvieron en el centro concentrador capitalino.