Análisis Ganadero Semanal

Por Hermes R. Torra (del 20 al 24 de Agosto de 2018)

Buena negociación en todos los mercados
Nuevamente los mercados ganaderos se manifestaron con interés y mejores valores respecto a una semana atrás. La invernada continuó solicitada aún con una demanda acotada por las dificultades que atraviesa por la falta de desarrollo de pasturas y verdeos y el alto costo de la suplementación. Por su parte consumo ofreció una oferta de moderadas proporciones encontrando una demanda activa que produjo leves aumentos respecto al período anterior. Por su parte la exportación volvió a actuar con firmeza en virtud de una oferta que decrece y acomodando sus valores al alza de la moneda norteamericana.


Con el devenir de los días la oferta de haciendas de invernada se mostró numéricamente acotada haciendo a la plaza más competitiva y mejorando progresivamente los precios semana a semana. Si bien las mejoras no fueron significativas, poco a poco van haciendo a un mercado más sólido dejando de lado cualquier estimación de otro carisma en cuanto a la negociación se refiere. Igualmente la demanda no fue muy amplia en vista de las dificultades que manifiestan los invernadores por la falta de una respuesta positiva en pasturas y verdeos, que se había dado un tiempo atrás y que ahora heladas y falta de precipitaciones le pusieron un freno. Esta circunstancia hizo también a que algunos invernadores tuvieran que desprenderse de algunos conjuntos que en su momento habían adquirido para darle continuidad a los ciclos productivos. Por estas dificultades es que también la demanda se ha retraído en número aunque, en todos los casos la presencia de invernadores tradicionales y feedloteros, resultó más que suficiente para hacerse de los respectivos ofrecimientos, tanto en la comercialización directa como a través de remates ferias. Como es habitual en los últimos tiempos, los machos continuaron siendo los más solicitados mientras en las hembras el proceso de recomposición de valores se manifiesta más lento. Más positivo en cambio va resultando la venta de vacas en cada una de sus categorías. Las vacías para invernar, con muy poca oferta en este momento, logran una buena venta en virtud del buen desarrollo que muestran los valores de “las gordas”, mientras que las preñadas en todas sus clasificaciones, recuperan lentamente mejores precios tras un largo período de letargo.

En Liniers
Ofrecimientos nuevamente moderados permitieron una fluida negociación en el mercado de Liniers con leves ganancias respecto al ciclo hebdomadario anterior en todas las categorías. La entrada fue de 25.770 cabezas, solo 1.067 más que una semana atrás. El aporte de haciendas pampeanas fue de 1.632 animales versus los 1.808 anteriores. El índice semanal sugerido para los arrendamientos rurales fue de 42,330 pesos (anterior $ 41,735). Por su parte el promedio del novillo liviano de 431 a 460 kilos se situó en 43,673 pesos (anterior $ 42,876) y el del novillito pesado de 391 a 430 kilos en 44,672 pesos contra los 44,399 de una semana tras.

En Miguel Cané

El interés de la demanda por haciendas de consumo se verificó también en el remate realizado en Miguel Cané por la firma Cereales Quemú S.A donde frigoríficos del ámbito regional abonaron precios de tónica firme. Así por novillos livianos de 393 kilos se pagó 44,80 pesos: de 517 kilos 43 pesos y de 580 kilos 41 pesos. Por vaquillonas livianas se logró entre 41 y 42,50 pesos mientras que por pesadas los precios fueron entre 41,50 y 44,20 pesos. Las vacas buenas lo hicieron entre 30,50 y 39,20 pesos y los toros entre 27 y 31 pesos.

Exportación

Al ritmo que le impone la suba del dólar y con una menor oferta, mejoran las cotizaciones de las haciendas destinadas a la exportación. Así y en nuestra provincia se ofrecían por novillos que en el gancho dieran hasta 150 kilos la media res 78 pesos; hasta 160 kilos 77,50 pesos y hasta 170 kilos 77 pesos, siempre con 30 días de plazo para el pago. En tanto frigoríficos de Buenos Aires, Sante Fé y Córdoba pagaban entre 79 y 80 pesos por novillos de hasta 510/520 kilos en pié o 150/155 kilos la media res con pagos que iban desde 15 a 30 días. Por su parte y por vacas de consumo, buenas a especiales, se pagaba en el cierre de los negocios en La Pampa entre 63 y 64 pesos. Sobre Buenos Aires por las con certificado para exportar había valores de 66 a 68 pesos, en ambos casos con 30 días para el pago.