Análisis Ganadero Semanal

Por Hermes R. Torra (del 20 al 24 de Noviembre de 2018)

Invernada
Prioritario interés por la calidad 

La conjunción de la calidad y competitividad de la demanda hizo a mejores valores en el cierre de los negocios con haciendas de invernada. Por su parte las tropas más generales y/o regulares no lograron cambiar la tranquila actitud de los compradores. De tal forma y aún con ofrecimientos muy acotados, el rumbo de la comercialización no asume una tendencia definida que lleve a un mercado más solícito donde las ventas asuman una mejor decisión y afirmen los valores que por ahora no logran equiparar los máximos del año. Es que también el mercado del consumo está deprimido con costos del engorde que han crecido y consecuentemente tampoco alientan una mayor competitividad. La salida hoy la manifiestan los conjuntos destinados a la exportación donde se conservan valores diferenciales respecto al consumo, aún cuando la oferta más significativa de estos tiempos lleva a la industria a poder regular sus ofrecimientos aunque siempre dentro de un buen límite.


La comercialización de haciendas de invernada tuvo en la calidad de los ofrecimientos el principal motivo para generar competitividad entre los compradores y llegar a buenos valores en el actual mercado. Los plazos de pago no tuvieron mayor relevancia en la venta pues la generalidad de las firmas consignatarias acotaron los mismos a la tradicional media de los 30 días. Cuando los mismos se extendieron fue por haciendas de menor calidad o por lotes de livianos y muy livianos. Igualmente la enajenación de las haciendas de reposición no toma aún un ritmo más sostenido y generalizado en virtud de muchas actitudes especulativas sobre el rumbo de la economía y en particular de los valores del consumo, caídos respecto al proceso inflacionario. Esta última circunstancia también frena en parte los ofrecimientos que se realizan por los novillos destinados a la exportación. Es que al no competir el consumo con mejores precios, los exportadores tampoco modifican mayormente sus ofrecimientos. Bajo esta situación todos los negocios no manifiestan mayores cambios, aún con un panorama climático por demás favorable que ha permitido la recuperación de todos los cultivos implantados y el desarrollo de las pasturas naturales en las zonas de cría, lo que por cierto constituye un aliciente para ir también morigerando las ventas. Por otro lado la implantación de los cultivos de cosecha gruesa se manifiesta a un ritmo por demás interesante, tarea en la que también se encuentran muchos de los habituales adquirentes de haciendas de invernada que por ahora priorizan la siembra por sobre la reposición de lotes faltantes para los futuros engordes.

En Liniers

Otra semana con poca oferta y una demanda que no muestra signos de mayor competitividad en los negocios, hicieron a una comercialización muy acotada a las necesidades propias de cada uno de los operadores. Estas circunstancias llevaron a que el mercado volviera a perder el poco terreno ganado en el período anterior, con algunas bajas en las distintas categorías y clasificaciones. Solo se exceptuaron de tal condición vacas y toros de buena terminación. La entrada de la semana fue de 22.266 cabezas (anterior 19.578) con un aporte de 990 cabezas remitidas desde nuestra provincia. El índice semanal sugerido para los arrendamientos rurales se situó en 42,993 pesos perdiendo 0,878 pesos respecto al ciclo hebdomadario anterior. Por su parte el promedio del novillo liviano de 431 a 460 kilos fue de 43,564 pesos (anterior $ 44,30) y el del novillito pesado de 391 a 430 kilos de 43,919 pesos con una pérdida de 1,562 pesos respecto a los 45,481 pesos anteriores.

Exportación

Ofrecimientos que volvieron a cubrir sin dificultades las necesidades de la demanda hizo a que la industria frigorífica pudiera bajar sus cotizaciones anteriores entre 1,00 y 1,50 pesos “la carne”. En el cierre de los negocios y en nuestra provincia se ofrecían entre 88,00 y 88,50 pesos por novillos que en el gancho dieran hasta 150 kilos la media res; 87,50/88,00 pesos hasta 160 kilos y 87,00/87,50 pesos hasta 170 kilos la media res, todo con pago a 30 días. Otra de las empresas que actúan en nuestra provincia situaron sus ofrecimientos entre 85,00 (muy pesados) y 87,50 pesos (hasta 150 kilos “la media”) con plazos de 7 a 15 días. Mientras tanto frigoríficos de Buenos Aires situaron sus ofrecimientos sobre los 90 pesos por novillos de hasta 520 kilos en pié o 150/155 kilos la media res con pago de 15 a 30 días, de acuerdo a calidad y cantidad.