Análisis Ganadero Semanal

Por Hermes R. Torra (del 3 al 7 de Abril de 2017)

A pesar de las lluvias siguen los remates
La salida de terneros de la nueva zafra continúa ampliándose a pesar de la persistencia de las precipitaciones en todo el ámbito provincial. El mal tiempo no fue motivo suficiente para la concreción de algunos remates. La demanda volvió a demostrar una buena competitividad para afirmar los valores anteriores. Igualmente se apreció una menor cantidad de compradores en virtud de las dificultades que tienen para ingresar haciendas por el deterioro de los caminos rurales. En Liniers el paro del día 6 distorsionó los envíos haciendo a una oferta muy moderada y a valores que también aquí van consolidándose. La exportación en una semana de transición con valores similrares a los anteriores.


La venta de haciendas de invernada se realizó con interés y progresivamente va afirmando los valores en virtud de que también lo hacen los precios de las haciendas de consumo en el mercado de Liniers y los correspondientes a la exportación. La mayor salida de terneros es la característica principal de estos tiempos aunque también en esta semana hubo una mayor oferta de haciendas de cría, en particular en la zona de influencia de General Acha. El número de terneros y terneras se incrementa así en cada una de las subastas en detrimento de los novillos y novillitos de recría que ya tuvieron una salida importante en el mes de Marzo. La demanda volvió a mostrar interés en los machos y hembras jóvenes de excelente mestización y en muchos casos por las “cabezas de parición” de establecimientos de reconocida trayectoria más allá de los numérico. Es que lo bueno lo presentaron no solo establecimientos criadores de significación sino también pequeños y medianos productores que a través del tiempo logran competir con aquellos en lo mejor de la producción ganadera de nuestra provincia. Mientras tanto la importancia de las lluvias de los últimos 20 días complica a muchos invernadores que ven imposibilitado el ingreso a sus establecimientos por el deterioro de los caminos rurales. Esta circunstancia ha determinado un menor número de compradores, tanto del engorde tradicional como feedloteros, obligándolos a postergar sus adquisiciones y a los consignatarios a la búsqueda de los adquirentes necesarios para una oferta que comienza a ser más importante por la generalización de la actual zafra. También por la influencia de las lluvias algunas subastas programadas para el presente período han sido postergadas a la espera de que mejore la condición de la red terciaria de caminos rurales no solo en esta provincia sino también en sectores del noroeste y centro oeste de Buenos Aires y sur de Córdoba.

En Liniers

Los ingresos al mercado de Liniers estuvieron afectados por el paro de la CGT del jueves pasado y en consecuencia la entrada resultó reducida e insuficiente para las necesidades de la demanda. Así, matarifes, abastecedores, supermercados y frigoríficos tuvieron que ser más competitivos y flexibilizar posicionamientos anteriores a fin de hacerse de los lotes de su preferencia. Como consecuencia de esta situación los precios se afirmaron sobre los anteriores e inclusive se anotaron mejoras de entre 0,20 y 0,80 pesos por kilogramo en pié. La entrada de la semana fue de 23.295 cabezas versus las también escasas 25.267 del ciclo hebdomadario anterior. El índice sugrerido para los arrendamientos rurales se situó en 30.977 pesos contra loa 30,369 pesos de la última semana de marzo. Por su parte el promedio del novillo liviano de 431 a 460 kilos tuvo una media semanal de 31,566 pesos (anterior $ 31,385) y el del novillito pesado de 391 a 430 kilos de 33,126 pesos versus los 32,801pesos del período pasado.

Exportación

Para la exportación esta fue una semana de transición pues la imposibilidad de carga que tuvieron muchos invernadores hizo a la postergación de muchos los carguíos y consecuentemente decidieron mantener los ofrecimientos anteriores en cuanto a precios se refiere. Así una de las empresas frigoríficas pampeanas pagaba 54,50 pesos por novillos que en el gancho dieran hasta 150 kilos la media res; 54 pesos hasta 160 kilos y 53,50 hasta 170 kilos “la media”, con pago a 30 días. Otro de los frigoríficos ofrecía 53,50 pesos por novillos de hasta 185 kilos la media res con pago a 7 días y entre 54 y 55 pesos, también hasta 185 kilos, con pago a 28 días. Por las vacas para exportación los precios fluctuaban entre 46 y 46,50 pesos. En el consumo se mantuvieron también los precios anteriores pagando por novillos 54 pesos hasta 120 kilos la media res; 53 pesos hasta 130 kilos; 52 pesos hasta 140 kilos y 50 pesos hasta 150 kilos “la media”. Por vaquillonas se ofrecían 54 pesos hasta 100 kilos la media res; 53 pesos hasta 105 kilos; 52 pesos hasta 110 kilos y 49,50 pesos hasta 120 kilos. En cuanto a vacas, siempre al rinde, se pagaban 43 pesos por las buenas, 38 peros por regulares y 33 pesos por las calificadas como de manufactura. Por toros buenos había 38 pesos y por regulares 33 pesos.