"Poner una ley de este tipo es como darle una navaja a un mono"

28/10/2012
“Hoy en día la usina está pagando alrededor de $1,50 el litro de leche. El mismo precio de hace un año y medio atrás con un aumento del 50% en los costos, generando movilizaciones que no son fáciles de resolver si el Estado no se pone los pantalones largos”, sostuvo Carlos González, presidente de la Filial Bunge de Federación Agraria Argentina y representante de dicha entidad en la Mesa Nacional de Lechería a “Siempre que llovió…, paró”, por Radio Colonia.

Consultado sobre un Proyecto de ley que regularía la lechería e ingresaría al Congreso impulsado por el gobierno, González indicó que “las leyes nunca cambian lo que la realidad impone, y son consecuencia de derecho consuetudinario. Lo que es costumbre de uso y hay que regular y controlar es lo que se impone para hacer. Por ejemplo, se crea esta Comisión Nacional de Lechería y no la integra ninguna de las 4 entidades agropecuarias. Están las Cámaras de productores, pero es la forma de sostener a los kirchneristas de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa o Santiago del Estero, donde las mesas provinciales, la dirigencia, ha quedado en manos de los tamberos llamados K, que son afines y funcionales al gobierno. Donde las posiciones son encontradas con la FAA (Federación Agraria Argentina), a través de la Mesa Nacional de Productores Lecheros, integrada por 14 entidades, entre las cuales están las 4 entidades madres (CRA, ConInAgro, SRA y FAA)”.

"Soy una persona que no cree en el mercado absoluto, incluso la FAA en muchos aspectos y a lo largo de toda su historia ha estado en contra de lo que son las leyes puras del mercado. Lo que hay que tener es un estado que organice, que controle y normatice las reglas. En la lechería tenemos el productor, la industria, la comercialización y el consumidor, que son los 4 eslabones centrales de la cadena", siguió González.

Y aseguró que "el estado tiene que intervenir cuando un eslabón es exagerado. Hoy el eslabón exagerado es la comercialización, llevándose el 80% de la ganancia, no de la facturación, y en algunos casos puede ser más. El estado, Comercio Interior, no interviene y le fija un precio de salida de fábrica controlado y no controla el margen que utiliza la comercialización. Siempre doy el ejemplo del queso de mi pueblo. El mejor reggianito, salido de Mercoláctea como el número 1 del país por Suipacha y hace poco en Uruguay, sale $38 de fábrica y en los supermercado de Buenos Aires está $106/115. O sea, es un margen de 180% y no tiene que ser posible. Mientras no haya un estado responsable no es posible. Y poner una ley de este tipo es como darle una navaja a un mono".

"El jueves tuvimos la reunión en Canals y el martes en Cerrito (Entre Ríos) donde vamos a explicitarle a la gente cuáles son las cuestiones que planteamos nosotros. Que son los 23 puntos que se le entregaron al gobierno hace casi 2 años, y de los cuales no ha respondido ninguno. Incluso tenemos una promesa del secretario Haroldo Lebed de que en 30 días íbamos a tener una respuesta, pero ya pasaron 3 meses", informó el directivo de FAA.

Por otro lado, González expresó que "creando la ruptura del diálogo, sale el subsecretario de lechería a hablar pavadas sobre las entidades agropecuarias, los productores o la falta de representatividad. El costo de producción es muy variable dependiendo de las zonas. La lechería tiene una variabilidad en estructura que va de un tambo de pastoreo a campo, sin suplementación o con poca suplementación, a un tambo estabulado total. Por ejemplo, un tambo estabulado como es un feedlot, influencia mucho el precio del maíz y la soja porque son los dos componentes centrales. Que no está de más decir, están en valores estratosféricos. Hoy tendría que valer $2 el litro de leche como para empatar, teniendo una ganancia del 5/6% de parte del productor".

"Nosotros, y tenemos que agradecer a la SRA y a CRA por su fundamental apoyo, como FAA solicitamos a la Mesa Nacional de Lechería que para los tambos de hasta 3.000 litros haya $0,30 por litro de reintegro. No digo subsidio porque es un reintegro de plata que le sacaron a la lechería cuando valía US$5.000 la exportación y había un corte a los US$2.500. Sería devolverle un poco de plata que la lechería le puso al estado. Eso es lo que pedimos para que no desaparezcan más productores porque se están cerrando tambos. Si esto sigue así los tambos chicos “al horno”. Encima hay nuevas reglamentaciones donde no hay opciones a que los pequeños tambos puedan subsistir", dijo.

Asimismo, indicó que "obviamente que dentro de toda esa maraña comercial para subsistir, en algunos casos, de todos los pequeños tambos y los que trabajan con Pymes o los que industrializan ellos mismos su leche, facturan en negro porque si no no existirían ya que los números no le dan. No defiendo la facturación en negro. Entre todos esos puntos queremos un blanqueo pero integrado en un paquete de medidas que nos permitan rentabilidad, y el pequeño y mediano productor tenga alguna pequeña política diferencial".

"No es lo mismo un tambo de 1.000/1.500 que un tambo de 10.000/15.000 litros. La escala es muy importante porque las maquinarias son muy caras y el chico no puede acceder porque no hay crédito, y si te dan tardan 8/10 meses, y si es chico no te lo dan porque no tiene respaldo", sostuvo.

Por último, González consideró que "es complicado salir de esto, pero de la única forma que se lo puede hacer, con todos los aspectos que estamos transitando, es con el diálogo y ponerse de acuerdo. Pero este es un gobierno que impone y que no dialoga".

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